Voy a aprovechar la ¿aventajada? situación que me da La Buhardilla para proclamar a bombo y platillo que por fin (tras varios meses) me he decidido a inaugurar mi propio blog.
Últimamente he estado publicando muchas tonterías que no guardaban relación con La Buhardilla (id al post inmediatamente debajo de éste y lo entendereis) y creo que ya es necesario el que publique mis memeces en un blog deleznable que nada tenga que ver con La Buhardilla.
Cada uno en su casa y John Bonham en la de todos.
Últimamente he estado publicando muchas tonterías que no guardaban relación con La Buhardilla (id al post inmediatamente debajo de éste y lo entendereis) y creo que ya es necesario el que publique mis memeces en un blog deleznable que nada tenga que ver con La Buhardilla.
Cada uno en su casa y John Bonham en la de todos.
No suelo frecuentar hipermercados, tengo que coger el coche y me da pereza. Además, como vivo solo, no tengo necesidad de hacer grandes compras ni de aprovechar "superofertas", a menos que sean conservas (sí, soy un adicto a todo lo enlatado, excepto la cerveza, que debería estar, por Ley, envasada en vidrio o barril). Por estas razones hago mis compras en tiendas y supermercados de mi barrio.
Una tienda de barrio es una tienda de barrio. Perogrullada, lo sé. Pero creo que lo habéis entendido. Da igual que estén en La Barzola, en Pino Montano o en Triana. Da igual Sevilla, Oviedo o Nueva York (aunque en esta última se llamen groceries). Es una tienda de barrio. Y me encantan.
Pero vayamos con los supermercados de barrio, que son la causa de esta tontería. Tienen algo que, desde hace ya muchos años, me llama la atención: las cajas. Las cajas de cobrar, me refiero.
Cuando frecuentas un supermercado de barrio, te das cuanta de que de las n cajas (de las de cobrar, insisto) presentes en el local, sólo funcionan la mitad. Y da igual el número de clientes que estén comprando. Siempre funciona la mitad de las cajas (creo que ya no es necesario especificar que me refiero a las cajas de cobrar; pero por si acaso lee esto alguien de Letras, lo recalco de nuevo. Y será la última vez que lo haga.)
Eso es un HECHO CIENTÍFICO. Yo lo he comprobado.
Nunca jamás están operativas todas las cajas. Es más, nunca hay personal suficiente para tener operativas todas las cajas. Y, hecho significativo, siempre hay al menos una caja cuyo pasillo está ocupado por carritos, cajas de productos (tan variopintos como vino peleón, salvaslips, colonia y pan de molde, este último arriba para que no se chafe) que indican, aparte de las telarañas y el polvo acumulado en el teclado del ordenador, que esa caja no ha funcionado desde que abrieron el súper.
Y mi duda es: señores diseñadores de supermercados de barrio (que seguro en breve sacan un Grado Universitario sobre esta materia), ¿porqué instalan tantas cajas si son conscientes de que la mitad de ellas nunca jamás van a recibir dinero de los clientes? ¿Porqué personas tan inteligentes que colocan en las cercanías de las cajas, donde los usuarios hacemos cola, productos como pilas alcalinas, condones con sabor a frutas o chocolate, gominolas con forma de osito tetrapléjico y cacahuetes con miel ligeramente salados, para que se nos antoje y piquemos durante la tediosa espera, son incapaces de admitir que el número de cajas es excesivo?
¿Soy el único que se ha dado cuenta de esto? ¿Soy el único al que le toca las gónadas este asunto? ¿Pretenden reírse de nosotros?
Que quiten las cajas inútiles ya. Que no nos den esperanza de que ante una gran cola vaya a venir una empleada (¿porqué son todas mujeres? ¿porqué una cajera es una mujer que trabaja cobrando en un supermercado y un cajero es el lugar donde sacas dinero con tu tarjeta de crédito o débito?) a agilizar el cobro y aminorar la espera. Porque por mucho que mires esa desierta e inhóspita caja y lances miradas hacia atrás, nunca aparecerá esa persona que soplará sobre el polvoriento teclado e indique a los clientes que pueden pasar, en orden, eso sí, por esa caja. Eso sólo ocurre en los hipermercados.
Pero prefiero la espera y el hormigue provocado por la duda y la desazón de que vana abrir esa inédita caja a tener que coger el coche para comprar atún y Fairy.
Algún día igual me da por escribir porqué en los supermercados de barrio nunca tienen cambio de 50 y te dicen "Espera un momento que voy a pescadería a por cambio". Y porqué nunca tienen céntimos:"Le debo 2 céntimos. Mañana se los doy".
Un mojón: en primer lugar, mañana no voy a venir y, en segundo lugar, ¿me dejarías llevarme mi compra si yo te pagase 2 putos céntimos menos?
Espero, por vuestra salud mental que nunca escriba sobre eso. Y si lo hago, pasad 2000 kilos y no lo leáis.
PD: Sé que esto que acabáis de leer no es digno de La Buhardilla, lo admito. Pero estamos en agosto. Lo normal es que durante el estío las teles (los medios de comunicación en general) bajen el nivel. Y La Buhardilla no podía ser menos.
Y sí, La Buhardilla es un medio de comunicación, por chusco que sea.
Y, de nuevo, sí, es difícil bajar el listón de La Buhardilla, pero lo he hecho. Y lo peor es que no me he tenido que esforzar. Me gustaría pensar que ha sido gracias a la conjunción 40ºC a la sombra+Cruzcampo.
Pero me temo que ésa no es la respuesta.
Una tienda de barrio es una tienda de barrio. Perogrullada, lo sé. Pero creo que lo habéis entendido. Da igual que estén en La Barzola, en Pino Montano o en Triana. Da igual Sevilla, Oviedo o Nueva York (aunque en esta última se llamen groceries). Es una tienda de barrio. Y me encantan.
Pero vayamos con los supermercados de barrio, que son la causa de esta tontería. Tienen algo que, desde hace ya muchos años, me llama la atención: las cajas. Las cajas de cobrar, me refiero.
Cuando frecuentas un supermercado de barrio, te das cuanta de que de las n cajas (de las de cobrar, insisto) presentes en el local, sólo funcionan la mitad. Y da igual el número de clientes que estén comprando. Siempre funciona la mitad de las cajas (creo que ya no es necesario especificar que me refiero a las cajas de cobrar; pero por si acaso lee esto alguien de Letras, lo recalco de nuevo. Y será la última vez que lo haga.)
Eso es un HECHO CIENTÍFICO. Yo lo he comprobado.
Nunca jamás están operativas todas las cajas. Es más, nunca hay personal suficiente para tener operativas todas las cajas. Y, hecho significativo, siempre hay al menos una caja cuyo pasillo está ocupado por carritos, cajas de productos (tan variopintos como vino peleón, salvaslips, colonia y pan de molde, este último arriba para que no se chafe) que indican, aparte de las telarañas y el polvo acumulado en el teclado del ordenador, que esa caja no ha funcionado desde que abrieron el súper.
Y mi duda es: señores diseñadores de supermercados de barrio (que seguro en breve sacan un Grado Universitario sobre esta materia), ¿porqué instalan tantas cajas si son conscientes de que la mitad de ellas nunca jamás van a recibir dinero de los clientes? ¿Porqué personas tan inteligentes que colocan en las cercanías de las cajas, donde los usuarios hacemos cola, productos como pilas alcalinas, condones con sabor a frutas o chocolate, gominolas con forma de osito tetrapléjico y cacahuetes con miel ligeramente salados, para que se nos antoje y piquemos durante la tediosa espera, son incapaces de admitir que el número de cajas es excesivo?
¿Soy el único que se ha dado cuenta de esto? ¿Soy el único al que le toca las gónadas este asunto? ¿Pretenden reírse de nosotros?
Que quiten las cajas inútiles ya. Que no nos den esperanza de que ante una gran cola vaya a venir una empleada (¿porqué son todas mujeres? ¿porqué una cajera es una mujer que trabaja cobrando en un supermercado y un cajero es el lugar donde sacas dinero con tu tarjeta de crédito o débito?) a agilizar el cobro y aminorar la espera. Porque por mucho que mires esa desierta e inhóspita caja y lances miradas hacia atrás, nunca aparecerá esa persona que soplará sobre el polvoriento teclado e indique a los clientes que pueden pasar, en orden, eso sí, por esa caja. Eso sólo ocurre en los hipermercados.
Pero prefiero la espera y el hormigue provocado por la duda y la desazón de que vana abrir esa inédita caja a tener que coger el coche para comprar atún y Fairy.
Algún día igual me da por escribir porqué en los supermercados de barrio nunca tienen cambio de 50 y te dicen "Espera un momento que voy a pescadería a por cambio". Y porqué nunca tienen céntimos:"Le debo 2 céntimos. Mañana se los doy".
Un mojón: en primer lugar, mañana no voy a venir y, en segundo lugar, ¿me dejarías llevarme mi compra si yo te pagase 2 putos céntimos menos?
Espero, por vuestra salud mental que nunca escriba sobre eso. Y si lo hago, pasad 2000 kilos y no lo leáis.
PD: Sé que esto que acabáis de leer no es digno de La Buhardilla, lo admito. Pero estamos en agosto. Lo normal es que durante el estío las teles (los medios de comunicación en general) bajen el nivel. Y La Buhardilla no podía ser menos.
Y sí, La Buhardilla es un medio de comunicación, por chusco que sea.
Y, de nuevo, sí, es difícil bajar el listón de La Buhardilla, pero lo he hecho. Y lo peor es que no me he tenido que esforzar. Me gustaría pensar que ha sido gracias a la conjunción 40ºC a la sombra+Cruzcampo.
Pero me temo que ésa no es la respuesta.
Entrega 22 del podcast de La Buhardilla 2.0, en esta ocasión tratamos temas que van desde la violencia de género hasta el sindrome de Tourette, pasando por nuestras amadas arañas y los aviones solares.
Acabo de dejar un comentario a un post de amazings.es.
No voy a poner el enlace al post porque ni sé hacerlo ni viene a cuento. Esta entrada tiene otra intención.
En La Buhardilla hablamos (al menos lo intentamos) de Ciencia. Y cometemos fallos. Algunos los detectamos nosotros mismos y otros (la mayoría) vosotros, los LISTENERS. De hecho nuestra sección "Perdón por haber nasío" surgió por estas razones.
Pero probablemente la mayoría de nuestras pifias nos pasen desapercibidas a todos. Y las pifias quedan ahí, sin que nadie las cuestione ni las discuta.
Y pienso en esto después de mi comentario en amazing.es. Y no es por cargar contra el blog. ¡Ni mucho menos! De hecho recomiendo que lo visitéis. No tengo intención de criticarlos superficialmente ni de crear polémica. Es sólo que he leído un post al que le he encontrado (desde mis conocimientos) algunas lagunas; aunque igual estoy equivocado (con bastante probabilidad de ello).
Y que sea en amazings.es es casual. Podría haber sido cualquier otro. Pero ha sido en ese blog. Y sobre un tema en el que creo que tengo algunos conocimientos.
Tras leer el post he pensado sobre los posibles fallos (insisto, según mi opinión) de la entrada. He releído el artículo y seguía pensando lo mismo. He leído los comentarios y todos eran laudatorios (perdón por el palabro). Nadie cuestionaba lo expuesto (excepto uno sobre la etimología de la palabra kamikaze). Y eso me ha hecho pensar (lo del kamikaze no, lo otro).
¿Hasta qué punto tenemos RESPONSABILIDAD sobre lo que hacemos?
El tío Ben le dijo a Peter "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Luego se murió el buen hombre y Peter se dedicó a proteger a sus vecinos y a desfacer entuertos. Eso sí, con unas mallas ajustaditas que le hacían muy buen tipín.
¿Es un blog / podcast una responsabilidad? ¿Tenemos poder? ¿De qué dependen estos términos?
¿Del contenido?
¿Del número de descargas?
Probablemente del contenido. Si tu contenido no es "potencialmente dañino" da igual las personas que te escuchen.
Esos tres mostros que hacen Gravina 82 (Arturo, Juanda y Pablo) no tienen un contenido que pueda dañar a nadie. Ellos "sueltan" su humor (yo daría mi escroto y su contenido por hacerlo la mitad de bien) y no hacen daño a nadie (igual a alguno le pita el oído o se le revuelven las tripas, pero es cuestión de gustos). Y lo mismo pasa con Podcast Caramelizado, Cacahuetes, Cabreados, Los Kryptonianos, NUA, Podzapp, La Máquina de series (¿aún existe? :P)...
Tratan temas que se podrían calificar como banales. Pero no lo son, porque el entretenimiento nunca JAMÁS será banal. Y ellos os hacen pasar muy buenos ratos (a mí no porque no escucho porcars).
E igualmente que he citado estos podcasts podría (si los conociera) citar muchísimos blogs (bueno, sí Flapa y, antiguamente, antes de que desaparecieran tras el Mundial de Sudáfrica, Jandeporas).
Y ahora viene mi gran duda, la que me corroe (bueno, tampoco tanto, pero está ahí).
¿Qué ocurre con esos blogs / podcasts que pretendemos dar información útil a los que nos leen / escuchan? E insisto en que el humor y el entretenimiento no son inútiles (de hecho nosotros tenemos un muy infrecuente spin off sobre tebeos).
Insisto, ¿qué pasa con nosotros? Empezando por nosotros: La Buhardilla (que igual crees que tienes Asperger, tienes que tomar más vitamina B6 o dejar de volar en avión), Droidcast (que igual la HTC te sale rana y te la habías comprado porque Mr Pelazo te lo aconsejó), con Amazings (que dejaste de comprar bombillas de bajo consumo por el mercurio)... y muchos más que, lo queramos o no, tenemos un contenido informativo (aunque también pueda ser lúdico), que llega a más o menos personas, y (en la mayoría de los casos, por desgracia) se lo cree a pies juntillas. Sin criticar. Sin preguntar. Sin inquirir. Sin investigar lo expuesto. Sin cuestionar nada.
Igual soy yo, pero me parece que tenemos cierta RESPONSABILIDAD.
Y como no somos (afortunadamente y gracias a Dios, los chakras y Hubbard) ninguna religión ni movimiento espiritual o filosofal deberíamos cuidar esto. Deberíamos hostigar a nuestros seguidores (muchos o pocos) a criticarnos, a contradecirnos, a cuestionarnos, ponernos a prueba...siempre desde la lógica, el estudio, el respeto.
Porque lamentaría mucho ser reponsable de inducir a una persona, debido a mis carencias, de formación o información,, a defender a capa y espada algo que ha escuchado en La Buhardilla. Porque soy, somos, humanos y cometemos errores.
Y por eso animo a todos aquéllos que leáis esto a que no os creáis nada. Investigad sobre lo que leáis, veáis, oís. Dudad de todo. Y principalmente de los cuatro ejemplares que hacemos La Buhardilla.
No os quedéis en lo que os decimos. Id un poco más allá. Investigad. Informaos. Formaos. Cuestionad. Preguntad. Negad si es necesario. Sed críticos... e incrédulos.
PD: Hablando de incrédulos: ¿qué pasó con Incrédulospodcast? (backstab Ziggy)
No voy a poner el enlace al post porque ni sé hacerlo ni viene a cuento. Esta entrada tiene otra intención.
En La Buhardilla hablamos (al menos lo intentamos) de Ciencia. Y cometemos fallos. Algunos los detectamos nosotros mismos y otros (la mayoría) vosotros, los LISTENERS. De hecho nuestra sección "Perdón por haber nasío" surgió por estas razones.
Pero probablemente la mayoría de nuestras pifias nos pasen desapercibidas a todos. Y las pifias quedan ahí, sin que nadie las cuestione ni las discuta.
Y pienso en esto después de mi comentario en amazing.es. Y no es por cargar contra el blog. ¡Ni mucho menos! De hecho recomiendo que lo visitéis. No tengo intención de criticarlos superficialmente ni de crear polémica. Es sólo que he leído un post al que le he encontrado (desde mis conocimientos) algunas lagunas; aunque igual estoy equivocado (con bastante probabilidad de ello).
Y que sea en amazings.es es casual. Podría haber sido cualquier otro. Pero ha sido en ese blog. Y sobre un tema en el que creo que tengo algunos conocimientos.
Tras leer el post he pensado sobre los posibles fallos (insisto, según mi opinión) de la entrada. He releído el artículo y seguía pensando lo mismo. He leído los comentarios y todos eran laudatorios (perdón por el palabro). Nadie cuestionaba lo expuesto (excepto uno sobre la etimología de la palabra kamikaze). Y eso me ha hecho pensar (lo del kamikaze no, lo otro).
¿Hasta qué punto tenemos RESPONSABILIDAD sobre lo que hacemos?
El tío Ben le dijo a Peter "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Luego se murió el buen hombre y Peter se dedicó a proteger a sus vecinos y a desfacer entuertos. Eso sí, con unas mallas ajustaditas que le hacían muy buen tipín.
¿Es un blog / podcast una responsabilidad? ¿Tenemos poder? ¿De qué dependen estos términos?
¿Del contenido?
¿Del número de descargas?
Probablemente del contenido. Si tu contenido no es "potencialmente dañino" da igual las personas que te escuchen.
Esos tres mostros que hacen Gravina 82 (Arturo, Juanda y Pablo) no tienen un contenido que pueda dañar a nadie. Ellos "sueltan" su humor (yo daría mi escroto y su contenido por hacerlo la mitad de bien) y no hacen daño a nadie (igual a alguno le pita el oído o se le revuelven las tripas, pero es cuestión de gustos). Y lo mismo pasa con Podcast Caramelizado, Cacahuetes, Cabreados, Los Kryptonianos, NUA, Podzapp, La Máquina de series (¿aún existe? :P)...
Tratan temas que se podrían calificar como banales. Pero no lo son, porque el entretenimiento nunca JAMÁS será banal. Y ellos os hacen pasar muy buenos ratos (a mí no porque no escucho porcars).
E igualmente que he citado estos podcasts podría (si los conociera) citar muchísimos blogs (bueno, sí Flapa y, antiguamente, antes de que desaparecieran tras el Mundial de Sudáfrica, Jandeporas).
Y ahora viene mi gran duda, la que me corroe (bueno, tampoco tanto, pero está ahí).
¿Qué ocurre con esos blogs / podcasts que pretendemos dar información útil a los que nos leen / escuchan? E insisto en que el humor y el entretenimiento no son inútiles (de hecho nosotros tenemos un muy infrecuente spin off sobre tebeos).
Insisto, ¿qué pasa con nosotros? Empezando por nosotros: La Buhardilla (que igual crees que tienes Asperger, tienes que tomar más vitamina B6 o dejar de volar en avión), Droidcast (que igual la HTC te sale rana y te la habías comprado porque Mr Pelazo te lo aconsejó), con Amazings (que dejaste de comprar bombillas de bajo consumo por el mercurio)... y muchos más que, lo queramos o no, tenemos un contenido informativo (aunque también pueda ser lúdico), que llega a más o menos personas, y (en la mayoría de los casos, por desgracia) se lo cree a pies juntillas. Sin criticar. Sin preguntar. Sin inquirir. Sin investigar lo expuesto. Sin cuestionar nada.
Igual soy yo, pero me parece que tenemos cierta RESPONSABILIDAD.
Y como no somos (afortunadamente y gracias a Dios, los chakras y Hubbard) ninguna religión ni movimiento espiritual o filosofal deberíamos cuidar esto. Deberíamos hostigar a nuestros seguidores (muchos o pocos) a criticarnos, a contradecirnos, a cuestionarnos, ponernos a prueba...siempre desde la lógica, el estudio, el respeto.
Porque lamentaría mucho ser reponsable de inducir a una persona, debido a mis carencias, de formación o información,, a defender a capa y espada algo que ha escuchado en La Buhardilla. Porque soy, somos, humanos y cometemos errores.
Y por eso animo a todos aquéllos que leáis esto a que no os creáis nada. Investigad sobre lo que leáis, veáis, oís. Dudad de todo. Y principalmente de los cuatro ejemplares que hacemos La Buhardilla.
No os quedéis en lo que os decimos. Id un poco más allá. Investigad. Informaos. Formaos. Cuestionad. Preguntad. Negad si es necesario. Sed críticos... e incrédulos.
PD: Hablando de incrédulos: ¿qué pasó con Incrédulospodcast? (backstab Ziggy)
¡Hola jóvenes, qué tal!
Hoy vengo dispuesto a tocar los cojones a conciencia. Los de los homeotontos y los de todo aquél que crea que va a encontrar un enlace directo (también los llaman link) en este post.
Esto lo he encontrado en el blog "El fondo del asunto" y es mu güeno a menos que seas fan de la sucución.
Pues nada, a disfrutar del "enlace":
Argumentando en dosis homeopáticas.
Hoy vengo dispuesto a tocar los cojones a conciencia. Los de los homeotontos y los de todo aquél que crea que va a encontrar un enlace directo (también los llaman link) en este post.
Esto lo he encontrado en el blog "El fondo del asunto" y es mu güeno a menos que seas fan de la sucución.
Pues nada, a disfrutar del "enlace":
Argumentando en dosis homeopáticas.
NOTA: Me empiezan a llamar "el hombre que le arreglaba los enlaces a Abraham", que en indio cherokee se dice kumatekamateyatumu akan
Yo lo intento.
Escribo mis entradas en el blog de cosas que he visto por ahí.
Intento escribir una introducción amena, ingeniosa, chispeante, que atrape el lector, que lo seduzca, que le interese...
Y de antemano sé que no lo voy a conseguir.
Lo que no sé es porqué mis "enlaces" no son tales.
A ver, yo me voy a la pestaña de la página donde he visto la noticia, el vídeo, la reseña o lo que sea y copio (control+c) la dirección. Luego me vuelvo a blogger.com y hago un magnífico control+v. Y el resultado...Una mojona del tamaño de La Monumental de Ronda.
Eso es lo que hay. Soy un inútil total.
PD: Si alguien me explica cómo proceder para poner un enlace en los posts se lo agradeceré. Pero un enlace de esos guapos en color azul y subrayaos que te abren una pestañita nueva. Que Dios se lo pague con muchos hijos.
Escribo mis entradas en el blog de cosas que he visto por ahí.
Intento escribir una introducción amena, ingeniosa, chispeante, que atrape el lector, que lo seduzca, que le interese...
Y de antemano sé que no lo voy a conseguir.
Lo que no sé es porqué mis "enlaces" no son tales.
A ver, yo me voy a la pestaña de la página donde he visto la noticia, el vídeo, la reseña o lo que sea y copio (control+c) la dirección. Luego me vuelvo a blogger.com y hago un magnífico control+v. Y el resultado...Una mojona del tamaño de La Monumental de Ronda.
Eso es lo que hay. Soy un inútil total.
PD: Si alguien me explica cómo proceder para poner un enlace en los posts se lo agradeceré. Pero un enlace de esos guapos en color azul y subrayaos que te abren una pestañita nueva. Que Dios se lo pague con muchos hijos.
Aún confirmando que es usted un poco negado para esto de las nuevas tecnologías, espero que le haya sido de su agrado el arreglo que le he hecho. Perdone usted la tardanza, pero anda uno liado con mil cosas, y tengo poco tiempo últimamente. Por cierto, espero que Dios me lo pague con muchas hijas, que es lo que yo quiero, llenar el mundo de niñas, así, a "tutiplen"
Don Kike Silva, Rey Tecnólogo de la Buhardilla 2.0 y otros menesteres.
PD: Se habrá usted quedado flipado con el incrustamiento del video de George Carlin no? Eso es ya de segundo de Internet xD
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